SESION 8 / ¿CÓMO PUEDO PREVENIR EL CÁNCER DE CUELLO UTERINO Y DE MAMA?

OBJETIVO

Fomentar en los participantes; la importancia de la prevención del cáncer de cuello uterino y cáncer de mama; mediante el abordaje de acciones concretas que pueden llevar a cabo en sus vidas y difundirlas en sus comunidades y familias..

El cáncer de cuello es una enfermedad por la que se forman células malignas (cancerosas) en los tejidos del cuello uterino. Este afecta cerca de 3.800 mujeres cada año en Colombia con una tasa ajusta anual de 15,3 afectadas por 100.000 habitantes. Por sus características infecciosas, este es un tipo de cáncer que afecta mayormente a países de medianos y bajos ingresos, lo cual explica la variabilidad en la distribución territorial de esta patología. Actualmente, este cáncer ha sido extensamente estudiado en el mundo y se conoce que el Virus del Papiloma Humano VPH es una causa necesaria para su desarrollo.

En razón de su variabilidad geográfica, tanto en incidencia como en mortalidad, se ha encontrado una correlación inversa entre su presentación entre la población y el nivel de desarrollo social y económico de un país. Adicionalmente, se conoce que esta neoplasia es altamente influenciada por el comportamiento sexual y las prácticas religiosas y culturales.

Por otro lado, el cáncer de mama es la proliferación anormal y desordenada de células mamarias malignas que conduce al crecimiento descontrolado de un tumor dentro de la mama, el cual tiene la capacidad de invadir a otros órganos. Se considera la primera causa de enfermedad y muerte por cáncer entre las mujeres colombianas. También se presenta en menor número en hombres. De acuerdo con estimaciones de la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer – IARC, en 2019 en Colombia se presentaron 13.380 casos nuevos de cáncer de mama y 3.702 muertes por esta; con una tasa de incidencia ajustada por edad de 44,1 afectadas por 100.000 habitantes.

Se afirma que en el país «la mortalidad por cáncer de mama en mujeres va en ascenso anualmente. Mientras que en 2009 se registraron 2.243 muertes, en 2019 fueron 3.535, lo que representa un incremento del 36,5% y que en una década cobró en total la vida de 22.174 mujeres entre los 30 y 70 años».

  • Infección por Virus del Papiloma Humano VPH con genotipos de alto riesgo de VPH-hr.
  • Condiciones socioeconómicas desfavorables relacionadas con mayor probabilidad de infecciones de transmisión sexual.
  • Cofactores como el tabaquismo, multiparidad.
  • Trabajadoras sexuales.
  • Algunos factores genéticos pueden contribuir a la capacidad para responder a la infección por el VPH.
  • En Colombia, las pruebas de tamización específicas para la detección temprana del cáncer de cuello uterino incluidas en la Resolución 3280 de 2018 y de obligatorio cumplimiento son:
  • Entre los 25 y los 30 años: citología-cérvico-uterina en el esquema 1-1-3, una citología cada año durante dos años consecutivos y si el resultado de las dos es negativo cada 3 años.
  • Entre los 30 y los 65 años: Pruebas de ADN VPH, en caso de ser positiva se requerirá realizar una citología.
  • Mujeres entre 25 – 50 años, residentes en zonas de difícil acceso a servicios de salud: Técnicas-de-inspección-visual-del-cuello-uterino.
  • Autoexamen de mama, cuya realización regular de este autoexamen familiariza a la mujer con la consistencia usual de sus mamas y permitirá la identificación de nódulos o masas de forma más sencilla.
  • En el Sistema General de Seguridad Social en Salud —SGSSS— las tecnologías para la detección temprana de este cáncer incluidas en el POS son:
  • Examen clínico de mama: Se recomienda que las mujeres mayores de 20 años se realicen un examen clínico de la mama por lo menos cada tres años y que a partir de los 40 años, aumente la frecuencia del examen una vez al año. Este examen debe ser realizado por un profesional de la salud entrenado.
  • Mamografía: cada dos años a toda mujer entre 50 y 69 años de edad.
  • En 2011 se actualizó el POS y se introdujeron nuevas pruebas y procedimientos para el diagnóstico y tratamiento integral incluyendo la rehabilitación, el cuidado paliativo y los servicios de apoyo social del cáncer de mama.

La mujer rural ha sido una de las poblaciones más desfavorecidas en cuanto procesos de promoción en salud en Colombia, son aquellas que menos posibilidad tienen para acceder a servicios de salud en general y de esta forma poder afectar positivamente a su salud y por ende a sus vidas.

Estas mujeres enfrentan múltiples retos en salud y  poseen mayores riesgos de salud como resultado de inequidades sociales en estas poblaciones, reflejadas en las pocas estrategias de una educación en salud que permita la identificación temprana de factores de riesgo y de intervenciones que promuevan el bienestar y la integridad de ellas, por el desconocimiento de prácticas de autocuidado, y la importancia de este; se demostró que la mujer rural tiene mayores probabilidades de padecer diferentes patologías entre las que destaca el cáncer de mama, cáncer de cuello uterino.

Es por ello que la prevención, diagnóstico y tratamiento temprano del cáncer tiene una importancia fundamental para reducir su mortalidad y costos de tratamiento, mejorar la eficacia de la intervención médica, así como atenuar sus implicancias afectivas y psicológicas en la población. El éxito de las intervenciones preventivas de esta enfermedad reside, por una parte, en la selección, aplicación y ajuste de los instrumentos para su detección y, por otra, en la iniciativa de las pacientes que hacen uso del tamizaje a través de servicios de seguridad social o campañas de promoción de salud.

En este sentido, la educación, sensibilización, concientización y vacunación, como es caso del Virus del Papiloma Humano, reducen la exposición a factores de riesgo en mayor medida que los métodos de prevención secundaria, como son la Mamografía y el Papanicolaou (PAP). Invertir recursos en la prevención del cáncer mitigaría su prevalencia y los altos costos de sus planes de cuidado, además de contribuir al autocuidado de la población en riesgo.

Según resultados de gran número de estudios sobre la abstención femenina a la acción preventiva de estas enfermedades se encuentra que los principales motivos para que se dé esta son: la percepción de la mujer al considerar o creer que no es necesario realizarse la Mamografía o el Papanicolaou la que es la principal razón de abstención, seguido por la falta de tiempo, el olvido y el miedo o disgusto que provocaría realizarse estos exámenes; por lo que los desafíos más grandes es poder llegar a la mujer de una manera en la que ella vea la importancia de estas acciones preventivas en su vida, en la que se concientice verdaderamente de que la única responsable de llevar a cabo estos procesos es ella misma, llegar a acuerdos con ellas siempre por medio de una comunicación asertiva de parte y parte que permita vencer conceptos y creencias erróneas en cuanto a estos procesos de prevención que sean consolidado como barreras impuestas por la sociedad y la cultura.