SESION 7 / MANEJO Y EXPRESIÓN DE EMOCIONES
Objetivo y fundamentación conceptual
OBJETIVO
Brindar herramientas que permitan a las mujeres rurales identificar, aceptar y valorar sus propias emociones y las de los demás generando espacios para que las mujeres puedan expresar libremente sus sentimientos y emociones.
FUNDAMENTACION CONCEPTUAL
¿Qué son las emociones y por qué son tan importantes para la vida de las personas?
En el transcurso de la vida el ser humano se enfrenta a diferentes situaciones, las cuales lo definen y de estas florecen sentimientos y emociones que según cada persona se expresan de manera particular, por ello surge la importancia de reconocerlas, asimilarlas y expresarlas.
Las emociones y sentimientos son una importante fuente de información: nos guían, nos ayudan a dar sentido a lo que nos sucede, a entendernos a nosotros mismos y a relacionarnos con los demás, y nos motivan para alcanzar metas, producir cambios, evitar situaciones dañinas o perseguir aquello que nos hace felices.
Las emociones pueden estar relacionadas con sucesos concretos de la vida diaria, o pueden estar relacionadas con recuerdos, pensamientos o expectativas de futuro. Por tanto, lo que sucede dentro de nosotros (pensamientos, recuerdos, imágenes mentales, sueños, ideas, fantasías…) pueden desencadenar todo tipo de emociones que a veces parecen surgir de la nada y sin motivo aparente.
Expresar los sentimientos y emociones supone una parte fundamental de nuestras vidas y nuestras interacciones, tanto con los demás como con nosotros mismos, y las dificultades para identificarlas y expresarlas correctamente pueden crearnos problemas y un alto grado de malestar.
¿Por qué la necesidad de fomentar el manejo asertivo de las emociones en la mujer rural?
Debido a que la mujer rural se impone a constantes desafíos de la vida del campo y su rol familiar y social, ella misma adopta una postura de poco tiempo para sentir y vivir sus emociones, se le inhibe, se le cohíbe poder expresarse por miedo a que dirá su esposo, sus hijos, su familia, sus vecinos, ella piensa que no puede tener tiempo para sus emociones ni sentimientos; porque tiene a su cargo tantas cosas que no puede distraerse con cosas sin importancia; ante esta imposibilidad de expresar su sentir y su emocionalidad, hace que la carga emocional que ha guardado por tanto tiempo, se acumule y genere cuadros emocionales de depresión, de ansiedad que aunque trate de esconder, se demuestran muchas veces en sus vivencias sin embargo no son tomados en cuenta por las personas a su alrededor porque a la mujer rural no se le valora como debería, no se le ve como el ser humano que siente y necesita expresar aquello que siente; sino como la que cría los niños, hace los oficios de la casa y ayuda también en las labores del campo, esto desencadena que existan grandes vacíos en cuanto a una salud mental optima y que se siga generando una infravaloración del sentir, el estar y el pensar de la mujer rural por parte de una sociedad que aun en pleno siglo XXI conserva los rasgos patriarcales, machistas de muchos años atrás y los estereotipos preconcebidos que aún siguen vigentes y que determinan que la salud mental y la emocionalidad son cosas sin importancia y que la mujer rural con tantos oficios no puede detenerse en estas sandeces; quizá esas percepciones sociales erróneas son los principales desafíos al impartir educación en manejo de emociones a las mujeres rurales, pues la cultura ya establecida no permite muchas veces tocar estos temas de una manera fácil.
Metodología de la sesión